Al principio, todo el mundo dibuja mal, es imposible componer imágenes coherentes, ubicar las cosas bien, poner el suelo abajo de los pies de un conjunto de cuerpos imaginarios, es imposible crear la ilusión, no se puede lograr el engaño de los sentidos, con perspectiva, con movimiento y armonía entre las partes de un todo, todavía más imposible, concebir la belleza artística, sin antes siquiera saber dibujar.
Pero así es el principio. Antes de usar el cemento, los primeros pueblos pequeños construían con barro. Antes de crear las grandiosidades de la arquitectura gótica, existieron formas de arquitectura medievales, y antes de eso las formas antiguas.
En el arte es igual. Primero viene la robustez. Con el esfuerzo, la robustez se hace prolija, y con el tiempo la prolijidad puede hacerse arte.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario